August 19, 2016

January 9, 2015

May 9, 2014

Please reload

Entradas recientes

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas destacadas

Nuestras creencias y estilos de crianza

November 6, 2010

 

Hoy en día existen muchos padres y madres preocupados por la crianza de sus hijos, es mas, tú que estás leyendo eres una o uno de ellos!! Lo cual me parece maravilloso!! Y es que los tiempos han cambiado y no queremos ser tan duros como los fueron los nuestros padres o tan blandos para caer en la sobreprotección o permisividad.

¿Pero qué significa crianza?  Según la Real Academia Española, “crianza deriva de creare que significa nutrir y alimentar al niño, pero también  rientar, instruir, dirigir”. 

Si lo llevamos al plano familiar, crianza se refiere a la formación de los hijos por parte de los padres o cualquier otra persona encargada del cuidado del niño, pero también hace referencia a los conocimientos, actitudes y creencias que estos padres asumen en relación al niño. En este sentido, la crianza implica tres procesos que ayudarán al niño a su socialización:

  1. Las pautas de crianza, que se relacionan con las normas pre establecidas que siguen los padres frente al comportamiento de sus hijos, las cuales son dadas por la cultura, por lo tienen un importante significado social. Es decir es “como los niños DEBEN comportarse” Es importante señalar que estas pautas no solo son dadas por los padres, son dadas también por la televisión, la escuela y la sociedad.

  2. Las prácticas de crianza, son un conjunto de estrategias, ACCIONES ENCADENADAS que aplicamos los padres que se van dando en el tiempo. Estas acciones son aprendidas, ya sea por la propia educación, conocimiento y sus experiencias cuando fueron niños.

  3. Las creencias sobre la crianza, hacen referencia al conocimiento que tenemos los padres sobre el cómo LOS PADRES DEBE CRIAR a un niño y estas creencias encausan nuestras acciones con nuestros hijos.

Entonces, detrás de cada estilo de crianza, hay ciertas creencias sobre el comportamiento de nuestros hijos y el de nosotros mismos. Aquí algunos estilos de crianza que los padres solemos emplear para educar a nuestros hijos:

ESTILO AUTORITARIO: Los valores de la crianza se basan en la creencia que los padres TIENEN el control absoluto sobre sus hijos, por lo tanto éstos  DEBEN obedecer sin cuestionarlos. Los padres y madres autoritarios,  establecen reglas estrictas para  mantener el orden sin demostrar mucho cariño a su hijo. Les dicen a sus hijos lo que deben hacer, tratan de hacerlos obedecer, sin darles explicaciones y no les dan opciones para escoger. Si no los obedecen utilizan el castigo.

Consecuencias:

  • Los niños acumulan “grandes dosis de agresividad” que es descargadas con otras personas que no tuvieron nada que ver con la causa de su enojo.

  • Sus logros escolares son pobres ya que la presión que ejercen excesiva que ejercen sus padres sobre ellos causa mucha inseguridad y reprimen su proceso creativo.

  • Les cuesta obedecer.

  • Los niños se vuelven agresivos, hostiles y las niñas pasivas, introvertidas, inseguras, irritables e inadaptadas sociales.

ESTILO PERMISIVO: Los valores de crianza se basan en la creencia de que sus hijos deben EXPRESAR lo que sienten y piensan y que poco a poco POR SI SOLOS aprenderán a regular su propia conducta (auto-regulación). Estos padres y madres tienden a aceptar el comportamiento de su hijo sea este adecuado o no, sin hacer comentarios ni correcciones. Normalmente les dan a sus hijos tantas opciones posibles de comportamiento que ellos no saben cuál opción es la mejor para ellos y por lo tanto,  el niño hace lo que quiere sin ninguna guía.

Consecuencias:

  • Los niños suelen tener dificultades en las relaciones con sus amigos y con otros adultos en contextos ajenos al familiar, como en el colegio, donde las reglas son puestas desde el primer día de clase como “normas de convivencia”.

  • Pueden tornarse destructivos y con falta de control de impulsos.

  • Baja tolerancia a la frustración, por no estar acostumbrados a un No como respuesta.

  • Piensan que tienen derecho a todo, por el contrario ningún deber.

  • En ocasiones cuando la permisividad se mezcla con hostilidad puede llevar a los niños a la delincuencia.

ESTILO DEMOCRATICO: Los valores de crianza están basados en la DISCIPLINA POSITIVA, es decir, en el AMOR y la FIRMEZA de los límites con dignidad y respeto. Los padres y madres que usan este estilo de disciplina, les explican a sus hijos las razones de las cosas y los  ayudan a adquirir  responsabilidad en sus acciones, tiene mucha PACIENCIA y fomentan la AUTODISCIPLINA. Les ofrecen opciones de comportamiento y les advierten las consecuencias lógicas de tomar determinado camino, según la capacidad de su niño.

Consecuencias:

  • Tienen mejores logros escolares porque sus papás le dedican tiempo.

  • Muestran mayor creatividad e iniciativa.

  • Toleran mejor la frustración.

  • Cuando les ponen las reglas les explican el por qué.

  • Son más independientes.

Pero qué ocurre, no siempre ambos padres tienen los mismos estilos de crianza, en algunos casos el padre puede ser severo y autoritario y la madre menos estricta y fácil de tratar  (o viceversa) y lo peor de todo es que NO SE PONEN DE ACUERDO porque cada uno se basa en sus propias creencias, fuertemente arraigadas sobre COMO SE DEBE CRIAR A UN HIJO, es entonces que se inician varios problemas en la conducta de niño al no saber cuál es el camino correcto.

Sería bueno que como padres identifiquemos que estilo de crianza tenemos y como PADRES tengamos un solo estilo; si hay algún desacuerdo entre ambos, lo mejor es discutirlo en privado para que los chicos perciban la UNIDAD del sistema PADRES. Por otro lado, si cada uno manifiesta un estilo de crianza diferente las consecuencias recaerán en la conducta  del niño.

ALGUNOS CONSEJOS:

  • Si bien el autoritarismo aplasta, la permisividad ahoga.

  • Los hijos necesitan percibir que los padres estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de contenerlos y  guiarlos mientras no saben por dónde van.

  • Ser constantes con lo que le enseñe  respecto de su comportamiento y dar instrucciones claras.

  • Darles la oportunidad para que escojan entre diversas opciones, esto reduce las  resistencias.

  • Reforzar las conductas positivas.

  • Elogiarlo cuando lo merezca.

  • Sancionar la conducta y no al niño.

  • Evitar ETIQUETARLO.  En vez de decirle “eres un desordenado” le decimos “es hora de que arregles tu cuarto”.

  • Evitar los NO. Obedecerán más si les decimos qué es lo que tienen que hacer en vez de decirles que es lo “no” tienen que hacer.

  • Evitar decir “quiero que…” En vez de decir “quiero que apagues el televisor en este momento” mejor es decir: “es hora de apagar la tele e irse a dormir”.

  • Explicarle el porqué de las cosas de forma clara, corta y sencilla.  “No muerdas a las personas. Eso les hará daño“.

  • Controlar nuestras emociones. No podemos enseñarles un buen comportamiento si es que estamos alterados.

  • Ser un buen ejemplo. Los niños aprenden por imitación, y son los padres sus principales referentes:

Y tú, ¿Qué estilo de disciplina empleas a diario con tus hijos?

Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator

 

“Cuando eduques a tus hijos, gasta la mitad del dinero y pasa el doble del tiempo”

Please reload

Síguenos